CREPUSCULO PARA AMAS DE CASA

POR QUE LA SAGA NO TIENE EDAD. Si piensas lo mismo,pasa y hablamos.



una historia de Tatiana Withlock

4º CAPITULO

Esperanza

Llegue a mi casa y Charlie no había llegado. Cuando entre a mi casa sentí algo que hace mucho tiempo no sentía sentí hambre. Comí lo primero que encontré que fue un paquete de galletitas y me prepare un café, prepare todo en la bandeja y lo subí a mi habitación me senté en la computadora, no estaba segura de lo que iba a hacer. Entonces me acorde que tenía que hacer tarea de biología, busque la información y la copie siendo lo mas prolija posible, mientras tomaba mi café. Cuando estaba cerrando todo porque había terminado sentí que alguien entro por la ventana. Me paralice porque no era la forma habitual a la que entraba Jacob, el siempre golpeaba la ventana, tuve miedo de que sea Edward el que estaba atrás mío observándome. ¿Que le diría? Seguro que él sabía lo que ocurrió el domingo, no savia que cara poner al estar delante de él, ni si quiera sabía que cara tenía en este momento. Sentí que me ahogaba y que mi corazón latía a mil por hora, me di cuenta de que no estaba respirando. La persona que esta atrás mío espero a que yo me calmara como si pudiera oír los latidos de mi corazón. Estaba segura, no tenía ninguna duda era Edward, mi ángel o lo era. Me di vuelta lentamente y en ese momento me hablo.

-Bella

Mis esperanzas se fueron en un segundo me di cuenta de que era Jacob no me di cuenta que era él, no sentí su calor creo que mi cabeza jugo a favor de lo que creía creer. Me sentí re patética porque sentí eso a lo que le tengo tanto miedo sentí esperanzas de que sea él, pensé que me estaba olvidando de él, de que mi corazón y la verdad es que ya hace varios días que no sentía el agujero de mi pecho, parecía que ya no lo tenía pero yo sabía que estaba y en este preciso momento me sentí demasiada decepcionada de mi misma.

- ¿Bella?- dijo Jake. Estaba tan decepcionada que me olvide de contestar-

- Hola Jake- lo dije con una voz totalmente decepcionada.

- ¿Estas Bien?

- Si – mentí y no me creyó- pero me duele un poco la cabeza y me asuste ¿Qué haces acá?

- Vine a visitarte ¿quieres que me vaya?

- No – era verdad tuve miedo de que si se iba llegue a sentir el dolor- es solo que nunca vienes a estas horas y nunca entras por la ventana.

- Es que estaba aburrido y desde que matamos a la chupasangre no hay nada para hacer en casa.

- ¿y qué quieres hacer?- sabía que había venido para algo especifico.

- No se cualquier cosa que estabas haciendo.

- Estaba haciendo la tarea de biología.

- Que divertido- lo dijo con sarcasmo.

- ¿Cómo te fue en el instituto?- fue lo único que me ocurrió.

- Hoy no fui- miro para otro lado como queriendo evitar lo que mis ojos decían.

- ¿Por qué?- seguro que por… cosas de lobos.

- Porque…- vacilo- entre en fase, porque me enoje con Paúl. Ya sabes cómo es nunca fue uno de mis mejores amigos y nos paliamos, entre en fase y no fui al colegio.

- ¿Es peligroso ir al colegio cuando hace unos minutos entras en fase?

- Es solo que después de una pelea entre licántropos después de salir de fase seguimos un poco molestos y es peligroso que por cualquier motivo que alguien nos haga enojar podríamos llegar a entrar en fase delante de un montón de adolescentes.

- Supongo que les va a sorprender un poco eso a los humanos- me reí por lo bajo y él también río.

- No te creas solo un poco, para salir corriendo gritando y llamando a la policía- los dos nos reímos a carcajadas.

Entendí que Jacob solo venía para levantarse un poco el ánimo. No estaba interesada en saber sobre porque se habían paliado entre Jake Y Paúl porque si fuera algo realmente importante él ya me habría contado. A demás Paúl es de cobrarse con facilidad. Charlamos durante horas. Le conté sobre la visita a la playa el sábado y me dijo que casualmente por ahí él este a esa hora y en ese mismo lugar. No parábamos de reinos de las cosas que decíamos bueno en realidad de lo que él contaba. Parecía que se la pasaba realimente bien siendo lobo o por lo menos cuando sus amigos se paliaban, me contó que llegaron a apostar entre ellos para ver quien salía menos lastimado.

- ¿Bella? ¿Con quién estas?

No me había dado cuenta de que Charlie había subido no escuches sus pasos en medio de nuestras carcajadas con Jake. Mira la hora y vi que habían pasado como cuarenta minutos desde que Charlie había llegado a casa. En ese preciso momento espere a que Jake se esconda en el armario como lo hacía Edward. Pero Jacob no lo izo, solo se quedo sentado esperando a que yo conteste sin miedo a que Charlie le diga algo. Abrí la puerta.

- Hola papá, estoy con Jake- lo miro y le dedico un amplía sonrisa.

- Hola Bells. Jake ¿Cómo estás?

- Hola Charlie. Bien ¿vos?

- Cansando pero bien. ¿Hace mucho que viniste?

- Más o menos. Igual ya me estaba por ir – Se levanto y amago para salir por la ventana cuando lo mire con los ojos bien abiertos se dio cuenta de lo que estaba por hacer delante de mi padre, que no está muy a acostumbrado a ver salir gente por la ventana y disimulo cerrándola- Hace frío- me guiño él ojo sin que Charlie se dé cuenta.

- Seguro, ¿no quieres quedarte a comer? – eso era un problema porque un plato de sopa no creo que llene a Jacob.

- No, gracias. Billy debe estar preocupado.

- ¿Te llevo a tu casa?- lo dije con un tono de complicidad que solo él entendía, en esta habitación, claro como un hombre lobo iba a necesitar que alguien lo lleve en auto.

- Es buena idea, afuera hace frío- se río entre dientes.

- Ahora vengo papá, no tardaré.

- Adiós, Jake. Bella tárdate lo que necesites.

Bajamos la escalera. Agarre la campera y busque las llaves. Subimos al auto y cuando nos estábamos yendo Charlie grito saluda a Billy de mi parte. Viajamos en silencio. La verdad era que hacía frío aunque dudaba demasiado que Jake se dé cuenta. Cuando llegamos a su casa bajo del auto y me parecía que había una reunión del concejo en su casa así que no baje del auto.

- Bueno Jake, me la pase bien esta tarde nos vemos el sábado.

- ¿No bajas?- ¿De verdad quería que yo baje?

- No, tengo que cocinar – le dije y baje la mirada.

- Es una lástima. Bueno adiós nos vemos el sábado.

Maneje en silencio hasta mi casa. Era raro estar sola de noche y en mi auto. Veía pasar los árboles y no escuchaba nada, solo el sonido del motor de mi auto. Me izo acordar a las pesadillas que tenía por la noche, pero lo que me consolaba era que sabía a dónde tenía que ir y con quien me iba a encontrar eso me izo sonreír. Baje del auto y me dirigí a adentro de mi casa. Charlie había ordenado pizza ¿En realidad pensó que me iba a quedar a comer en la casa de Jake? No lo entendía ¿Qué creía Charlie que había entre nosotros dos? Una relación o algo así. O solo estaba feliz porque su hija no tenía horribles pesadillas por las noches y sabía que me estaba recuperando por la partida de mi ex novio. Me acorde de cuento extraña a Alice, en este momento ella hubiera sabido que contestar. Extrañaba pasar todo esos días solas y charlar, ella siempre tenía una respuesta para todo aunque había veces que me daban ganas de matarla, aunque eso sería algo imposible, porque siempre me hacia hacer algo que verdaderamente no quería. Pero la extrañaba mucho. Eso me izo sentir mal no me había dado cuenta que la extrañaba tanto. Era como mi mejor amiga bueno la verdad es que ella es mi mejor amiga o por lo menos lo era. Mi mejor amigo un Licántropo enorme y con un hermoso físico y muy cálido y mi mejor amiga una Vampiro chiquita con la piel perfecta como la porcelana y fría como el hielo – me reí- en las cosas que me metía yo, bueno yo nunca fui una chica normal y mi vida tampoco era una. Charlie estaba en el sillón viendo un partido de futbol, pero no me escucho entrar.

- Hola papá.

- ¿Bella? ¿Qué haces tan temprano en casa?

- Te dije que no iba tardar- si era obvio pensó que me iba a quedar en casa de Jake.

- Si lo sé, pero pensé que te quedarías a comer- levanto una ceja.

- No, estoy muy cansada y mañana tengo instituto- no se me ocurrió nada más original que decir.

- Bueno, si estas cansada es mejor que te vayas a acostar.

- Si es verdad, nos vemos mañana papá.

Subí a mi habitación, busque mi remera con agujeritos y me acosté. Estaba re preparada para que cuando me quede dormida las pesadillas me invadan, ya que hoy ocurrieron mis peores pesadillas sentí las esperanzas, y eso era algo totalmente decepcionante. Pero no estaba decepcionada porque no había sido Edward el que entro por la ventana si no que estaba decepcionada porque pensaba que me estaba olvidando de él. Pero al sentir esta tarde que era Edward Cullen el que entraba por la ventana me izo perder toda la fe que tenía en mí, porque de verdad estaba convencida de que lo estaba logrando, por supuesto que toda esa confianza que ya no tengo porque esta tarde se llevo todo lo que había construido en todos estos días en unos segundos se fue. Ya no podía mas pensar en eso. Cerré los ojos y me entregue a las pesadillas, esperanza a empezar a gritar y que Charlie me despierte. Pasaron unos pocos minutos y empecé a soñar. Estaba otra vez con Edward de la mano pero esta vez en la playa, sentados en el árbol en el que por primera vez hable con Jacob cuando me contó la verdad sobre Edward y la primera vez que me bese con Jacob. Edward estaba vestido tan hermoso con una remera azul que marcaba su pecho, unos vaqueros negros, su pelo totalmente despeinado y sus ojos topacios tan hermosos. No me hablaba solo me miraba y me contemplaba, como si fuera un soldado que se va a la guerra y está tratando de guardar una última imagen de su esposa por si no regresa. Yo tampoco podía decir nada Edward me deslumbraba, lo miraba a sus ojos y sentía que me sumergía, que nadaba en sus ojos color topacio. Me acerque para besarlo y él también se acerco, cerré los ojos y lo bese. Sentí sus labios cálidos como nunca los había sentido, eran suaves y acolchonados no eran duros ni fríos como el hielo, me llamó mucho la atención porque sentía que Edward me besaba con intensidad y sin tener ningún cuidado. Abrí los ojos lo miré y no era Edward si no que era Jacob. Me miro y me sonrío con una sonrisa brillante y radiante, yo también sonreí. En sé momento me desperté y estaba llorando, pero no comprendí porque lo hacía. Fue raro el sueño porque por primera vez lo entendí, comprendí lo que quería decir.

Cuando me desperté lo primero que hice fue ver si Charlie ya se había ido y lo había hecho. Me preparé y me fui al instituto.

El día en el instituto fue tranquilo, no había mucho que decir yo no veía las horas de ver a Jacob y ver su sonrisa contagiosa y reírnos de las cosa que solamente nosotros dos nos entendemos. Como aquella noche que vino a mi casa, era gracioso charlar de algo que solo nosotros dos entendíamos y adelante alguien que no tenía idea que nos causaba tanta gracia. Como lo extrañaba y hoy más que nunca tenía ganas de verlo y de estar con él. A Jacob lo quería un montón y aunque debería estar arrepentida no lo estoy, porque haberlo besado fue lo mejor que hice en estos últimos meses, él era mi remedio y yo sentía que amaba a ese remedio. Me hacía sentir bien sonreír y llegaba justo en el momento que yo más lo necesitaba. Jacob era perfecto. Me acorde que el sábado iba a ir a La Push con mis compañeros de instituto y por casualidad me encontraría con Jacob, no iba a mentir planee todo esto para además de tener que hacer algo el sábado también era para tener una nueva escusa para ver a Jake. Pero después de eso ¿Qué otra cosa podía hacer con él? ¿Estar en La Push o en Port Ángeles? Ir de excursión no era una opción porque no quería acercarme mucho al bosque porque ¿Qué pasaría si me volvía a doler el pecho? Y tampoco era una opción andar en moto porque ¿Qué pasaría si volvía a escuchar su voz? Esa era una pregunta que no tenía interés de conocer la respuesta. Tenía que evitar a toda costa la adrenalina porque no se que podría llegar a pasar si lo volvería a escuchar. Pero había mejorado en muchos aspectos, por ejemplo ya no me sentía ese dolor horrible en el pecho y podía pronunciar el nombre Edward Cullen sin que me doliera o me quebrara la voz y hasta ya no tenía pesadillas con el bosque vacío buscando a Edward. Eso era un gran avance ahora tenía que recuperar lo que me habían quitado en unos pocos segundos la noche pasada, toda esa esperanza y confianza que logre convenciéndome a mi misma de que podía tener una vida en la que no esté Edward porque él se fue, no va volver y se fue para siempre. En ese momento me interrumpió el profesor de literatura preguntándome sobre algún libro que ni si quiera entendí a que autor se refería y lo único que me dijo fue Swan preste atención. Ni si quiera me di cuenta de que estaba en literatura. Estaba demasiado concentrada en mis pensamientos y en las imágenes que se me cruzaban. Entonces decidí hacerle caso al profesor y prestar más atención. Todo el día fue así de aburrido. Mis amigos conversaban del sábado cuando vallamos a La Push y sobre Port Ángeles que iban a ir a ver una película llamada Dulce amor de verano el titulo me provocaba arcadas. Hacía meses que no iba a ver una película romántica. Hasta me resignaba a desaprobar algunos exámenes de literatura con tal de no tener que leer esos libros románticos y empalagosos.

Cuando me dí cuenta estaba en mi casa- Genial pensé- No me acordaba ni cuando había prendido el auto pero estaba en casa – sonreí- Como todos los días de la semana Charlie no estaba y yo no sabía qué hacer. Entre y todo estaba bastante ordenado así que deje las cosas para mañana porque hoy no estaba tan mal. Subí a mi cuarto y estaba haciendo la tarea de cálculo y también estaba esperando a Jacob entre por la ventana pero no lo izo. Cuando termine la tarea abrí la ventana por ahí había venido pero como vio la ventana cerrada se fue, aunque era una conclusión muy tonta porque una ventana cerrada no era algo que detuviera a Jacob y menos a un hombre lobo. Hacía mucho frío ese día pero por lo menos no estaba lloviendo. Busque en mi escritorio algún libro pero no había ninguno, bueno en realidad no había ninguno que me apetezca leerlo. Me acosté en mi cama y cerré los ojos, no me acosté con intención de dormirme no si quiera sabía porque me había acostado, solo lo hice porque no sabía qué hacer. En ese momento empecé a extrañar a Jacob porque en estos momentos de desesperación. Si, esa era la palabra desesperación, porque no se qué hacer y si en estos momentos empiezo a acordarme de él. Podría llegar a tirar abajo todo lo que construí en estas semanas. Lo necesitaba y mucho, necesitaba a Jacob. Pero sabía que hoy no vendría aunque todavía tengo esperanzas de que de que Jacob entre por la ventana. Al terminar de pensar en eso me di cuenta de que solo necesitaba cambian el nombre Jacob por el de Edward para describir lo que también quiero lo necesitaba y mucho, necesitaba a Edward. Pero sabía que hoy no vendría aunque todavía tengo la esperanza de que Edward entre por la ventana. – Suspire- Tenía miedo, el miedo que nunca sentí con Edward hasta este día que ocurrió. Tuve miedo de que Jacob me deje, de que se vaya y que se dé cuenta de que no soy nada comparada con él, porque esa era la realidad, él era un licántropo y yo una simple y frágil, no valía la pena hacerle prometer que él no me dejaría porque Edward me prometió lo mismo y sin embargo lo izo, me dejo. ¿Será verdad que todos los hombres son iguales? Bueno ese pensamiento era algo que yo no compartía, pero siento que la historia se vuelve a repetir. Pero era algo tonto como podía pensar que Jacob y Edward eran iguales, el hielo y el fuego, mi propio sol y me estatua perfecta de porcelana, o era mi estatua perfecta de porcelana. Pero seguía con miedo, porque ya me dejaron una vez y si lo hicieron una vez, también lo podrían hacer dos veces. Yo tenía que estar lista por si algún día Jacob se va. Sería lo mejor no tenerlo que ver tan seguido por mucho que yo quiera porque si algunas vez se va no me va a doler tanto y nunca más tendía que sentir el agujero en mi pecho, entonces estaba bien que lo vea solo los fines de semanas. Era una realidad que no degustaba para nada pero esa era la realidad y lo tenía que aceptar. En ese momento cerré fuerte los ojos y me deje ganar por las ganas de irme al mundo de los sueños sin importar de que entre en una pesadilla, quería alejarme de el mundo real, bueno para mí era real mimando con licántropos, vampiros y humanos, para cualquier humano ese sería un mundo de fantasía pero yo era la acepción.

Cuando me desperté ya era la mañana, mi pequeña siesta duro toda una tarde y una noche. Lo primero que me fui a ver era si estaba Charlie pero él no estaba. Baje preocupada porque ayer no le di de cenar y él tampoco me despertó, vi la caja vacía de pizza y dos botellas de cerveza, seguramente habría venido Billy, seguro que no me extraño tanto. Hice la rutina de todos los días y de todas las semanas: me cambie, me peine, me lave los dientes y me fui al instituto otra vez sin desayunar. En el instituto no era nada interesante no había nada divertido, ni nada emocionante, todo los días eran iguales y nada me sorprendía. Había nuevos rumores de parejas eso ya no me interesaba y era sumamente aburrido el tiempo que tenía de sobra entre semana ya que no iba a trabajar porque no iba mucha gente a comprar por los lobos que andaban en la zona. Los exámenes ya no eran un reto para mí, todo era tan rutinario que las semanas eran tan aburridas. Él único que hacía la diferencia los días de semana era Jacob, él sí que me alegraba el día, pero de ahora en adelante solo lo vería los días de semana, por eso no veía las horas de que sea el fin de semana para poder estar con él. Era tan deprimente cuando terminaba de hacer todas las cosas en mi casa y no saber qué hacer hasta que llegue Charlie y por lo menos tener alguien con quien hablar, no quería llegar al punto de tener que quedarme mirando el reloj esperando a que los minutos y las horas pasen, no quería llegar a ese punto. Tenía que encontrar algo más que hacer pero no se me ocurría nunca nada. Empecé a acordarme de lo que me dijo Charlie de irme a vivir con René, pero no podía hacer eso porque estaría dejando a Jacob, estaría haciendo lo mismo que me izo Edward y a lo que tengo miedo que me pasé. No puedo dejar a Jake. Ya no sabía qué hacer ni sabía que pensar para no llegar al punto de desesperación. Claro que todo eso cambio cuando llego él sábado.

3 Y tu ¿que dices?:

HOLA TATI!!
REALMENTE A BELLA LE VAN A SALIR ARRUGAS EN LAS NEURONAS DE TANTO PENSAR, DALE UN POCO DE MARCHA.

por favor...¿cuando llega edward?
muy bien tati,esperando el 5º y sufriendo con Bella.
abrazos a todas

TATHY YA LEYENDOTE, SI YO TAMBIEN QUIERO QUE LLEGUE ED.

BESOS

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