CREPUSCULO PARA AMAS DE CASA

POR QUE LA SAGA NO TIENE EDAD. Si piensas lo mismo,pasa y hablamos.

una historia de Tatiana Withlock

7º CAPITULO


JACOB BLACK



Al despertarme por la mañana me di cuenta de que Ángela ya se había levantado, me cambie rápido me lave y peine rápido mientras que escuchaba las carcajadas de Ángela y Charlie. Cuando baje vi que los dos estaban tomando el desayuno.

- Buen día Bella – saludo Ángela y Charlie al unísono, se miraron y se rieron

- Buen día ¿papá preparaste el desayuno?- vi que una taza giraba en el microondas.

- Claro que no, lo hice yo - dejo Ángela.

- Bueno, entonces si desayuno.

- Que graciosa Bella- dijo Charlie.

Me tome el desayuno en silencio y cuando termine nos fuimos al instituto.

- Te ves, bien Ángela.

- Gracias, me siento mejor, gracias a ti.

- Claro que no - puso los ojos en blanco – tu lo hiciste sola yo solo te escuche.

- Bueno igualmente gracias por escucharme.

Las dos entramos y cada una se fue para su clase. En literatura me tuve que sentar con Jessica, que se había enterado de que Ben cortó con Ang y no sé cómo se enteró de que vino a mi casa a dormir. Toda la hora estuvo tratando de sacarme información indirectamente pero no le hice caso, no creo que con lo reservada que es Ang, no va a hacer mucha gracia que le cuente a Jess. A sí que me dedique a solamente decirle que si quería saber que le pregunte a ella y no volvió a sacar el tema.

A la hora del almuerzo nadie dijo nada, todos nos quedamos callados, ya que nadie se atrevía a decir nada por miedo a que alguien se ofenda. Estábamos en la mesa los de siempre, Jessica, Mike, Ben, Ángela y yo, pero fue realmente extraño que Ang y Ben se sentarán en la misma mesa y además de ser raro fue incomodo para todos, pero era mejor que tener sentada a Ángela en un rincón llorando. Cuando sonó el timbre para ir a la clase que menos me gusta, biología, fui la primera que se levanto no quería estar más sentada en esa mesa porque me sentía realmente incomoda, y sentía como mi piel se tonaba de un color rosa,

Cuando estaba saliendo para ir a mi auto vi que todas las miradas se dirigían a una sola persona. Un muchacho sin remera con un físico espectacular, que claramente no aparentaba los dieciséis años y con unos pantalones cortos. Obviamente mi mejor amigo Jacob. Caminé hacía él y ya tenía una sonrisa en la cara esperándome, aunque me dio un poco de vergüenza porque de repente todas las miradas se fijaron en mi y en él, hoy había mucho viento y Jake sin remera.

- ¡Bella! - Exclamó Jake, parecía verdaderamente contento de haberme venido a buscar.

- Hola Jake ¿Qué haces aquí?- lo mire confundida, era realmente extraño que alla venido, jamás lo hacía.

- ¿Qué ahora no puedo venirte a buscar?- agacho la cabeza y se miro los pies.

- Claro, pero la próxima vez hazme el favor de ponerte una camiseta.- me tomo por la espalda y me empujo yendo en dirección a mi auto.

- Bueno, bella digamos que es bastante incomodo andar cargando con mucha ropa.

- Bueno, si tú crees que un pantalón corto es cargar mucha ropa, yo debería estar agonizando por el peso que llevo enzima- nos reímos los dos mientras subíamos a mi auto- ¿A dónde vamos?

- A mi casa, o ¿Quieres que vallamos a la tuya?

- Ir a tu casa me parece bien.

Cuando llegamos entramos en la casa de Jake y espere a encontrar a Billy y saludarlo pero él no estaba, era totalmente raro no ver a Billy en su silla de ruedas por la casa, supongo que ya me había acostumbrado a que él este siempre.

- ¿Dónde está Billy?

- Está en la casa de Sue, desde que ya no está Harry pasa mucho tiempo por las tarde con ella, se siente sola y Billy no tiene nada más que hacer.

- Eso me parece bien y dime ¿Por qué me raptaste después del colegio?

- Si quieres llamarlo así- se río entre dientes- Te fui a buscar solamente porque quise aparte me gustar mas estar contigo en vez de estar con unos locos licántropos adolescentes – Nos reímos los dos. En ese momento me acorde de que Jake tenía que hablar con mi padre.

- ¿Hablaste con mi papá? - Cierto me había olvidado de ello. Me quede con la mirada perdida en ventana.

- Te olvidaste de llamarme para preguntarme ¿No?- asentí- Me doy cuenta, espere a que me llames anoche… pero no lo hiciste.

- Es que una amiga Ángela, cortó con el novio y me pidió si podía venir y no me podía negar.

- Es entendible, igual no tenías por explicarme Bella, sabía que por algo no habías llamado- Le sonreí, era la verdad Jacob era perfecto.

- ¿Bueno, entonces de que hablaron?

- En realidad de nada, no le pregunte

- ¿Qué no le preguntaste? – se río entre dientes -

- No le pregunte porque se iba mas tarde del trabajo

- ¿Entonces que le dijiste?

- Nada más, le comente si sabía sobre los locos licántropos adolescentes que Adán sueltos-se río entre dientes - por el bosque, me dijo que estaba enterado y que no me debía acercar a los bosques porque era muy peligroso de que me hagan algo y le prometí que no me acercaría y me pidió que no te diga nada sobre los hombres lobos y luego le pregunté a Charlie si no le molestaba que te raptara todos los días después de clases y me dijo que no había ningún problema mientras no me acercara a los bosques- me lo quedé mirando con los ojos como platos. La historia era bastante convincente aunque había algo que no me cerraba. ¿Por qué Charlie no quería que supiera lo de los lobos?

- ¿Eso es todo?- me miro con unos ojos grandes.

- ¿Qué más quieres Bella? ¿Qué lo interrogué? Pobre Charlie ya tiene suficiente con alguien como tú.

- Claro una loca adolescente- nos reímos los dos.

- Vez nos vamos entendiendo.

Cuando volví a casa, vi que Charlie se había sentado en el sillón y se había quedado dormido ni me moleste en prepararle algo de comer porque sabía que no despertaría y lo mejor que podía hacer era quedarme acostada en mi cama. Subí y me prepare para dormir, me acosté y me quede pensando en todo lo que paso hoy. No podía pensar en Ángela se me hacia un nudo en la garganta al pensar el día horrible que fue hoy para ella. Pensar que a mí también me paso lo mismo, claro que mil veces peor que a ella, pero yo sabía que Ángela lo iba a superar. Todavía tengo una imagen de cuando ella entro en mi habitación con los ojos rojos y totalmente dolida, si ella se veía así cual sería mi aspecto el día que me rescato Sam de bosque, seguramente sin vida algo horrible que no quería imaginar, y pensar que estuve tres meses hecha un zombi dedicándome a mis estudios y tratando de no pensar en él, tratando de seguir con vida y aunque lo viví negando siempre tuve la esperanza de que él entre por la ventana y me diga: volví Bella me di cuenta que no puedo vivir sin ti, lógicamente algo que no iba a suceder nunca. A esta altura de mi vida, después de todos estos meses, estoy completamente segura de que él no va a volver, porque si no lo hizo hace uno o dos meses atrás ¿Por qué lo haría ahora? Aunque la verdad es que fantaseo con que al entrar a la clase de biología y verlo sentado ahí o despertarme y que todo sea un sueño, una pesadilla. Pero yo se que esta es la realidad, que él no está y no volverá – suspiré – Me acordé sobre lo que me contó Jacob esta tarde ¿Será verdad? Es bastante convincente lo que me dijo, y puedo llegar a creerle pero, no contesto a mi pregunta ¿Por qué Charlie me miente? Hasta a Jacob le dijo la verdad, que estaba enterado de los lobos y a mí no ¿Será que Charlie le pidió a Jacob que no me diga nada sobre los lobos? No entendía nada y yo sabía que si Jake solo me dijo eso, era o porque era la verdad o porque no me iba a dar más explicaciones sobre el asunto y no había ninguna forma de darles vueltas al asunto porque cuando Jake estaba decidido a no contarme nada no lo hacía. Había algo que no me cerraba y eso algo tampoco lo descubriría ni por medio de Charlie ni por Jacob, y eso era lo peor porque no había nadie más con lo que pueda hablar del asunto, era realmente frustrante.

Toda la semana fue totalmente igual al terminar las clases me esperaba Jacob, esta vez con una remera puesta, al lado de mi coche para irnos a la reserva, parece que lo había dicho realmente enserio eso de que me iba raptar toda la semana, aunque para mí no era nada malo. Yo quería verdaderamente a Jacob aunque no estaba segura cuáles eran sus intenciones hacía a mí, el nunca había dicho nada sobre ser algo más que amigos y eso a mí me parecía totalmente bien, porque yo tampoco tenía intenciones de ser algo más. Me gusta mucho la idea de saber que él había entendido lo que yo quería

Pero ya estaba cansada de ir a La Push todos los días, porque yo me sentía que estorbaba en la casa de Jacob y sabía que a los amigos no le hacía ninguna gracia que yo este con él todos los días, me sentía una egoísta por no compartirlo. Así que le hice prometer que el sábado me llevaría a Port Ángeles a ver una película.

Cuando me levante vi que iba a tiempo por lo planes que tenía para hoy, Jacob, vendría a buscarme después del almuerzo para ir a Por Ángeles. Cuando me levante hice lo habitual, me lave la cara, me peine me cambie con un pantalón color marrón claro y una remera color azul con unas zapatillas del mismo color de la remera. Desayuné y empecé a hacer las cosas de la casa, limpie todo y hasta terminé mi tarea, ya estaba cubierta hasta el viernes que viene, para poder ir a la casa de Jacob toda la semana. Se me ocurrió escribirle a René. Subí a mi habitación y prendí el ordenar. Traté de inspirarme y le escribí.

Mamá toda está muy tranquilo por aquí. Papá comenzó a ir media hora más tarde al trabajo porque no hay mucho que hacer en la comisaría y en el colegio me está yendo verdaderamente bien, solo hay una materia que me cuesta que es Calculo, pero sabes que nunca fue mi favorita. Durante toda la semana después del colegio Jacob me pasa a buscar para ir a su casa o a la playa a pasar el rato y hoy vamos a ir a Por Ángeles a ver una película. Ya sé lo que estas pensando mamá así que por favor descarta en este momento las ideas que se te están cruzando por la cabeza, Jacob y yo somos solo amigos y no tenemos intenciones en cambiar eso. Cuéntame de tu vida ¿Cómo esta Phil y tú? Hace mucho que no me escribes y cuando telefoneas no estoy en casa, te prometo que en cuanto pueda voy a ir a visitarte. Un beso, te quiero Bella.

Apreté el botón de enviar y esperé unos quince minutos en mi habitación para ver si contestaba pero no lo hizo. Mis planes durante los últimos meses cambiaron totalmente, porque lo que yo verdaderamente quería era ser como Edward un vampiro. En este momento mis antiguos deseos parecían tan lejanos, que era algo increíble, había planea ser como él y compartir toda una eternidad juntos, después de la graduación iba a desaparecer y no volver a ver más a René y a Charlie, era hasta capaz de dar mi alma solo por compartir un extenso futuro con el chico que mas ame en toda mi vida y ahora mi futuro más cercano era graduarme y después ir a visitar a René, estudiar en una universidad, trabajar y quizás encontrar a algún hombre que pueda querer. El futuro de nadie está escrito, como había dicho Alice una vez. Alice, mi mejor amiga, una de las personas a las que más había querido y aprendido a querer, siendo ese pequeño monstruito que siempre me obligaba a hacer lo que no quería, como me ayudo en el verano con mi pierna rota y todos los lindos momentos que compartimos juntas, era algo tan lindo recordar ese momento, pero todas las cosas lindas llegan a su fin en algún momento. Cuando mire el reloj ya era hora del almuerzo y me di cuenta porque empecé a sentir hambre. Calenté lo primero que encontré en el microondas y prendí el televisor para ver si había algo interesante en la tele, estaban dando Romeo y Julieta entonces deje ahí aunque no preste atención. Era rara la vez en que encendía el televisor, ya que sentarme delante de un televisor para pasar el rato no era una de mis actividades favoritas. Saqué la comida del microondas y comencé a comer esperando a que venga Jacob a buscarme. Cuando termine de comer, lavé los platos y deje todo listo, en ese momento vi que se estaba estacionando el coche de Jacob. Salí afuera y vi que Jacob me esperaba adentro del coche. Cerré la casa con llave y subí al auto.

- Hola Jake – Lo salude con un beso en la mejilla y me dedico una sonrisa radiante.

- Hola Bella – me examino con la mirada – me gusta cómo te queda el azul.

- Gracias – Lo mire y me di cuenta de que tenía puesto un pantalón de jean largo pero con una remera musculosa blanca- Me alegro de que tengas puesto un jean y una remera.

- Supuse que no te agradaría que me ponga una bermuda y no traiga puesta una remera.

- Supusiste bien – nos reímos.

- Bien, ¿Vamos a Port Ángeles?

- Dale ¿Qué cuentas Jake algo interesante acecha a los protectores?- resalte la palabra “los protectores” con un tono de burla. Él puso los ojos en blanco.

- Nada, todo está totalmente normal, ningún peligro nos acecha. ¿Y qué cuentas tu, hay algo que acecha a la loca adolescente?

- No, la loca adolescente está bien y sin ningún peligro. Perdón la verdad es que si hay algo – Jake me miró con los ojos como platos como algo asustado.

- ¿Y qué es?- mantuvo la mirada fija hacía adelante y los músculos se les tensaron.

- Que todos los días después de clases viene un licántropo adolescente a raptarme para ir a una playa- los dos nos reímos.

- ¿Y la pasas bien con él?

- Sí, me cae bien.

Nos mantuvimos un rato en silencio y empecé a contemplar el paisaje, era todo muy lindo, por lo menos hoy no había llovido y el día estaba cálido y el cielo estaba rodeado de nubes grises, parecía que una tormenta se aproximaba. Sentí que Jacob me observaba y cuando me di vuelta para mirarlo me dedico una sonrisa y miro hacia adelante. Sentí como la sangre coloreaban mis mejillas y aguante para no reírme. Era difícil comprender a Jacob a veces parecía que sus intenciones eran unas y de repente parece que eran otras, pero lo mejor que yo podía hacer era ignorar esas pequeñas indirectas que me tiraba Jacob. Cuando llegamos a Port Ángeles nos fuimos directamente al cine, no estaba segura que películas había en la cartelera pero lo que estaba segura era que no quería ver nada muy empalagoso donde dos personas se besen, quería ver algo más de acción algo que me entretenga. Cuando bajamos del auto Jacob me tomo de la mano y nos quedamos parados enfrente de todos los carteles con los anuncios de las películas que estaban dando.

- ¿Qué quieres ver Bella? Románticas, dramáticas, de acción o de terror…

- De acción…- Solo había una balas de fuego, a esa película ya la había visto nada más que en una versión más antigua, seguramente era la misma pero con mejores efectos.

- ¿Balas de fuego? Que te párese si vemos una de terror como muertes misteriosa – seguramente era mejor que Balas de fuego.

- De acuerdo.

Caminamos de la mano hasta la caja para comprar las entradas. Había una chica atendiendo de muy mala gana a la gente, comiendo chicle y con un aspecto de que hace varias horas está atendiendo y no veía las horas de irse.

- Hola ¿Para qué película?- nos dijo la chica llamada Melanie o eso decía el broche en su remera.

- Dos para Muertes misteriosas – Dijo Jacob.

- Aquí tienen. Sala 5 al final del pasillo.

- Gracias.

Caminamos hasta la sala y estaba lleno de chicos adolescentes de con su pareja tomadas de la mano, al parecer no tenían mucha intención de ver la película, me pregunte si ese era el perfil que dábamos Jacob y yo en este momento los dos tomados de las manos yendo a ver una película de terror. Saque esa imagen rápido de mi cabeza, lo último que faltaba era que la que termine confundida sea yo. Nos sentamos lo más lejos posible de la pantalla para tener una mejor vista. La película empezó pasando algunos títulos promocionando películas que todavía no se habían estrenado cuando por fin empezó apareció un hombre con una máscara lo cual ya nos decía quien era el asesino. Párese que últimamente las películas no se esmeran en nada para hacerlas más interesantes y que den ganas de volverla a ver. Fue bastante aburrida ya que el exterminador, el hombre de mascara, terminó matando a todo el pueblo excepto al protagonista de la película que era realmente guapo. En la última parte el protagonista de la película logro matar al exterminador pero cuando se estaba yendo él exterminador le arranco la cabeza. En esa parte me asuste y tomé la mano de Jacob. Él me miro y me sonrío, me ruboricé.

- No estuvo tan mal, pero debo admitir que me gusto mucho el final.

- Yo me asuste, no me lo esperaba.

- Estuvo mejor que la otra vez ¿Te acuerdas? Cuando vinimos con ese chico de ojos claros… Mike.

- Si, estuvo mejor ¿Ahora qué hacemos?

- ¿Quieres irte?

- ¡No!- se río entre dientes- ¿Qué tal si vamos a cenar?

- De acuerdo. Pero elijo yo el lugar, conozco uno muy bonito.

Caminamos cinco cuadras en silencio sin decir nada. Parecía que Jacob se estaba acostumbrando a ser feliz en silencio como yo. Llegamos a un restaurante que parecía una cabaña nos sentamos en la parte posterior donde había un gran patio y el cielo se había despejado y se veía una gran luna, una luna llena. Puse una cara de horror y Jacob se dio cuenta porque mi miedo cuando miro mi cara y se río.

- Quédate tranquila Bella. No me afecta la luna llena.- Sentí como la sangre coloreaba mi rostro y baje la mirada al suelo.

- Bueno, no lo sabía.

- Ya lo sé, hay muchas cosas que no sabes – entendí el doble sentido.

- Bueno, puedes empezar a contarme- una dedico una amplia sonrisa.

En ese momento una muchacha nos interrumpió.

- ¿Qué desean ordenar? – dijo la chica muy amablemente.

- Yo quiero… tres hamburguesas con papas y dos gaseosas de naranja- la chica anoto su pedido, con los ojos como platos. No debería ser muy normal que una persona con ese aspecto físico de Jake coma tanto.

- ¿Y usted? – me dijo la chica.

- Milanesa de soja con ensalada de tomate y un agua con gas- anoto rápidamente y se fue.

- Somos una pareja rara ¿no?

- Sí, mucho- rara era poco

- Volviendo al tema ¿Por qué no empiezas tu? Hay muchas cosas que no se.

- Está bien. ¿Qué quieres saber? – se quedo en silencio como debatiendo lo que iba a decir.

- Bella… yo siento y te veo bien – iba a sacar el tema de Edward estaba segura – y creo que después de todo los meses que pasaron… creo que no te dolerá si te pregunto sobre él. – mi corazón empezó a latir muy fuerte por fin alguien lo había nombrado por fin alguien lo recordaba – Oh, Bella escucha ese corazón, lo lamento no debí a ver preguntado.

- No, está bien. No importa. Pregúntame lo que quieras.- me miro a los ojos.

- ¿Por qué te empezó a latir el corazón tan fuerte?

- Jake, no soy médico no estoy segura – levanto la ceja- es que me alegra que te acuerdes de él.

- Bella… creo que todavía no entiendes y no te das cuenta de que él no va a…

- Volver- complete la frase – lo sé, sé que no regresara, pero no es por eso que me alegra que lo nombraste, si no es porque… - dude en decirlo pero ¿Por qué no debería hacerlo? Jacob era mi mejor amigo y por ahí me hacia bien soltar todo de una sola vez- hace tiempo que nadie se acuerda de él, que nadie lo menciona y yo no tengo ni una foto con Edward- me miro sorprendido a oír que dije su nombre- no hay nada que compruebe que él es real y eso me hacía dudar que allá existido él.

- Nunca te sacaste una foto con él o no tienes ningún obsequio …

- Nada, tenía fotos de mi último cumple año y un par de obsequios. Pero cuando él fue, se llevo todo con él… - y al decir todo es todo, hasta una parte de mí.

- ¿Y por qué lo izo?

- No lo sé, él se fue porque se dio cuenta de que no me quería. Cuando me dijo que se tenía que ir me prometió que todo sería como si él nunca hubiera existido y durante estos últimos meses nadie lo mencionaba y llegue a pensar a que estaba loca o que solo fue un sueño.

- Y ahora está contenta porque sabes que es real y que volverá…- lo dijo con un tono de indiferencia y con el seño fruncido.

- No, estoy contenta porque sé que no estoy loca – y me reí, aunque por un lado Jacob tenía razón.

- Pero… ¿él nunca iba a envejecer no?- no sé a qué quería llegar.

- No, no puede…

- ¿y que ibas a hacer cuando tú seas mayor y el no envejezcas? – me quede con la mirada perdida en la luna - ¿ibas a decir que eras su madre? – se río pero a mí no me acusaba ninguna gracia. Mire a Jacob y en ese momento se dio cuenta de mis intenciones – te ibas a convertir en un chupasangre… ¿Qué ibas a hacer con Charlie con tu madre o con mi…? – no pudo terminar lo que iba a decir y sus manos comenzaron a temblar.

- Para Jake, ya está. Ese futuro nunca sucederá, así que relájate porque es algo que nunca va a pasar nunca voy a ser como Edward – cerró los ojos por un minuto y se calmó.

- Pero lo ibas a hacer. Si Cullen no se iba…

- Jake… yo lo amaba, lo quería tanto que era capaz de dar a mi familia y mi alma por él, porque él para mí era perfecto, era todo lo que podía pedir… pero él no está él se fue y nunca va a volver- nos quedamos en silencio durante unos minutos- No entiendo porque te alteras Jake.

- Dime solo una cosa Bella – asentí – si Edward volviera… ¿Lo perdonarías? – Me quede en estado de shock pensando en esa posibilidad, pero ¿Por qué volvería? Yo no era nada comparado con ese hermoso ángel que en algún momento fue Mío.

- ¿Qué no entiendes Jacob? Edward no va a volver, no hay ninguna razón para que él vuelva, se fue no me ama, lo dejo bien claro y yo sé que es verdad, no soy nada comparado con él, no fui lo suficiente para él, se merecía a otra persona para acompañarlo toda la eternidad y esa persona no era yo y lo entiendo, sé que es la realidad y la acepto, y no fantaseo con la posibilidad de que él vuelva por que se que es engañarme a mi misma… Aparte, contestando a tu pregunta, no hay nada de que tenga que perdonar a Edward.

Jacob, no sabía que decirme se me quedo mirando sin saber que decir y yo tampoco supe que estaba pensando y no mantenía ni si quiera el hilo de sus pensamientos. En ese momento una muchacha nos interrumpió.

- Acá les dejo su pedido- no dijo la chica y se fue.

- Gracias.

Jake se quedo sin decir nada, hasta que la chica se fue.

- Bella… Lo lamento, esta noche teníamos que pasarla bien y lo arruine todo hablando de Cullen.

- No, Jake. No te sientas mal, yo no me siento mal por hablar de él. Fue mi pasado y ya no le tengo miedo…

- Pero lo amas

Esas palabras me atravesaron la cabeza.

- Lo quiero… no te voy a mentir. Hice mucho esfuerzo en olvidarme de él, en no estancarme, sabiendo que no va a volver. Y logre mucho más de lo que esperaba. Mírame. Puede decir Edward Cullen, sin sentir ningún dolor, puedo hasta acordarme de algunos momentos juntos y no llorar. Hice tanto esfuerzo para poder superarlo y darme cuenta de que es lo que en realidad está pasando y en lo que paso que no sé muy bien lo que siento por él.

Y era verdad.

- Bella, tal vez no sea el mejor momento para decírtelo… por lo que acabamos de hablar. Pero no quiero darle más vueltas al asunto. Creo que es algo que ya sabes o te habrás dado cuanta pero es mejor que te lo diga yo, para evitar malos entendidos- sabía lo que me iba a decir. Trate de relajarme y lo mire a los ojos, él también lo hizo pero desvío la mirada- Bella… Estoy enamorado de ti… Te amo y sé que yo te haría muy feliz – me quede unos segundos en silencio pensando en lo que le tenía que contestar -

- Yo también te quiero y me haces feliz Jake pero…

- Bella…- me calló- no tienes porque contestar ahora… prefiero que pienses lo que me vas a decir…

- Está bien… si es lo que quieres igual yo…

- No digas nada, yo espero, igual me imagino la respuesta- y se encogió de hombros. Y se comió un la hamburguesa.

Yo me había olvidado que la camarera había traído la comida y lo imite y comencé a comer. Nos quedamos un rato en silencio y cuando yo estába terminando mi ensalada de tomate él se estaba terminando lo poco que le quedaba de gaseosa.

Estábamos llegando a mi casa, en el auto de Jacob. El viaje fue muy silencios no hablamos de nada, ninguno de los dos tenía intenciones de hablar después de lo hablado esa noche. No por miedo, por lo menos de mi parte, si no por temor a decir algo que lo ofenda o lo haga sentir incomodo. Aunque la única incomoda era yo. Baje del auto. Me despedí nada mas sonriéndole y él me tomo del codo y me dio un beso en la coronilla. Baje del auto y trate de entrar a mi casa lo más rápido posible. Cuando estaba en la puerta disimuladamente mire hacia atrás y Jake todavía no se había ido. Entre y por suerte Charlie se había quedado dormido. Subí a mi cuarto me puse el pijama y me acosté, cerré los ojos con un intento de dormirme, pero obviamente no lo logre. Bueno ¿Cómo podía dormirme tan fácilmente sabiendo todo lo que paso hoy? Intente relajarme y sentí algo raro, algo que hace tiempo no sentía, sentí que me sacaron cinco kilos de la espalda, era alivio. Un alivio de poder hablar con alguien sobre Edward Cullen, aunque ese alguien sea un licántropo. Pero algo mas sentía, sentí duda ¿Cuánto de verdad tenía lo que le dije a Jacob? ¿Era verdad que no sabía lo que sentía por Edward? Él era el amor de mi vida, el amor de mi existencia o por lo menos en algún momento en el pasaba habría llegado a ser la razón de mi inmortalidad. Claramente un futuro pasado. Edward era la razón por la cual seguía estando en Forks con Charlie, después de mi incidente en Phoenix. Pero ahora él no estaba y no volverá, yo no puede seguir esperándolo porque eso no pasara, no me puedo quedar estancada, mirando la ventana y contando los días que pasan sabiendo que él no volverá. No me podía seguir engañando a mí misma. ¿Sería verdad lo que Jacob Black me dijo? De que él me haría feliz. Jacob era perfecto, él se moldeaba a lo que yo necesitaba y lo que en este momento yo necesito es ser feliz, como me dijo Edward la última vez que escuche su voz. Y para ser feliz necesito a alguien con quien me pueda divertir, alguien que me consuele, alguien que me quiera y que me proteja. Jacob cumplía todo lo que yo necesitaba. La realidad es que yo a Jacob Black lo quiero, me hace feliz verlo feliz, me hace sentir triste verlo triste. Él es mi mejor amigo, por lo menos hasta ahora, pero estamos tan conectados que podríamos llegar a ser almas gemelas porque ambos sabemos cómo hacernos el bien uno al otro los dos sabemos los que nos hace feliz y lo que nos hace mal. Cuando besé a Jacob, fue mi remedio, fue como la cura a lo que yo necesitaba, fue él el que me saco el dolor de mi pecho. Él era mi consuelo, mi remedio. Jake era lo que yo necesitaba. En ese momento me quede dormida.

Soñé algo sin sentido. Estaba en una hamaca sonriendo y divirtiéndome por sentir el viento que jugaba con mi pelo, estaba en mi claro radiado de flores y árboles que cuando caían las hojas se enredaban en mi pelo. Alguien me hamacaba. Cuando me di vuelta para ver quien lo hacía no había nadie. Me desperté y me quedé pensando en el sueño en que significaba, pero fue perder el tiempo porque no lo entendí ¿Qué tenía que ver mi claro con una hamaca? No tenía sentido. En ese momento sentí dos fuertes bocinazos que provenían de la calle de enfrente de mi casa. Me di cuenta de que era Jacob porque reconocí el ruido del motor y la bocina. Me cambie lo más rápido posible, me lave los dientes y baje. Cuando estaba bajando sentí la duda de abrirle o no. Me invadía el miedo de no saber que decirle sobre lo que hablamos ayer. Pero lo tenía que hacer tenía que enfrenarme, de alguna manera a Jacob. Tome aire y lo solté y abrí la puerta. Jacob estaba apoyado en su auto usando unas bermudas negras, unas zapatillas blancas y mostrando su pecho al descubierto, cuando me vio me sonrío y me acerque a saludarlo.

- Bella...- me abrazó con fuerza como si fuera que hace más de un mes que no nos veíamos. - buenos días ¿Cómo estás? – me soltó para mirarme a los ojos.

- Jake…Bien, sorprendida ¿Qué haces acá?

- Estaba paseando con mi perro y dije “Oh, esa es la casa de mi amiga Bella voy a saludarla”- los dos nos reímos.

- Me alegra que hayas venido- me sonrío con la sonrisa de Mi Jacob.

- A mí también me alegra que me veas- me reí- bueno vamos.

- ¿A dónde?

- ¿Qué no querés venir conmigo a la playa? Mira como esta él día.

No me había dado cuenta pero hoy estaba soleado era un día esplendido. Por ahí hoy podría llegar a hacer lo que Jacob no me dejo, capaz que hoy podría hacer salto de acantilado.

- Si, si quiero.

- Bueno entonces vamos- me sonrío.

Todo el camino viaje con temor a que me pregunte lo que paso la noche pasada. Temor a no saber qué contestar, bueno en realidad tenía temor a decirlo que sentía. La verdad era que yo estaba enamorada de Jacob Black, no estaba enamorada de igual forma que estaba con Edward pero si yo sentía que lo quería un montón. Jake era perfecto o por lo menos lo más parecido a lo que yo necesita, claro que yo conocía a alguien verdaderamente perfecto pero él no está y no volverá a esta conmigo. Yo sabía que Jake me iba a hacer feliz pero yo no me sentía preparada para tener una relación con él. Si llegaba a preguntarme Jake lo que yo sentía por él tenía que estar preparada para decirle que estaba enamorada de él pero que no quería tener una relación.

Caminamos en silencio hasta la playa y Jake me tomó de la mano en silencio. Me dio la impresión de que quería sacar el tema de lo ocurrido ayer y no sabía cómo.

- Bella…- vacilo- ¿Te puedo preguntar algo?- mi corazón empezó a latir muy fuerte. Jake se río entre dientes a escuchar mi corazón.

- Si, por supuesto.

- Bueno, la verdad era que quería disfrutar el día con vos divertirme y pasar una hermosa tarde mira como está el día hoy- miro hacía el mar y se quedo unos minutos meditando en lo que iba a decir y se sentó en la arena yo hice lo mismo – pero no quiero darle más vueltas al asunto porque sé que vos también estuviste pensando en lo ocurrido ayer y no quiero que estés todo el día pensando en que momento te voy a preguntar – suspiro – Quiero saber que sientes por mi…- lo mire a los ojos él izo lo mismo me sostuvo la mirada y yo mire hacia el mar.

- Jake – suspire – yo… - estuve a punto de decirle todo, de decirle que lo quería, que me gustaría estar con él pero no pude- necesitó pensarlo, digamos que ayer por la noche tuve mucho en que pensar… dame tiempo

- ¿Es ese maldito chupasangre no? Lo sabía lo…

- No Jake- lo interrumpí- no es eso… es que yo te quiero un montón, vos estuviste en los momentos en que yo más te necesite pero… no sé lo que siento…

- ¿Sabes que Bella? No te entiendo. Yo te hago feliz, y no es necesario que me lo digas yo lo sé, te gusta estar conmigo, se que te hago feliz y sé que te gusto porque si no fuera así, no me hubieras dejado besarte… no entiendo.

- Jake yo…

- ¿Tu que Bella?

- No puedo…- me agarre las rodillas y las sujete con fuerza- yo te quiero y de verdad. Pero no puedo estar con vos…

- Lo sabía tu…

- No puedo estar contigo, porque tengo miedo- lo interrumpí- tengo miedo de que te vayas y me dejes, tengo miedo de que hagas lo mismo que Edward. Tengo miedo de que te des cuenta que no soy nada solo mírate. Eres perfecto, no te mereces a alguien como yo… necesitas a alguien que…

- Bella- me miro a los ojos y me agarro de las manos- no me interesa lo que necesito o lo que me merezco yo te quiero a vos.

- Pero mírame, cuando se fue Edward, yo estaba vacía, miraba la ventana, veía los días pasar. Fue un dolor muy fuerte y ahora lo supere. ¿Pero qué pasa si vos, te das cuenta de que no me querés o te enamoras de otra?- mire al suelo- me voy a volver a vaciar y va a volver a dolor. Y tampoco quiero, que cuando te des cuenta que no me querés, que te quedes conmigo por lastima.

- Bella yo jamás te dejaría, te amo.

- Lo mismo decía Edward.

- Pero yo no soy un Vampiro, yo si tengo alma. Yo si siento, yo si puedo llegar al paraíso con vos. Te amo.

No sabía que decir estaba muy confundido. Miles de cosas se me cruzaron por la cabeza. Pero Jacob no aguanto a que yo reaccionara. Me acaricio la mejilla, me miro a los ojos y sus labios tocaron los míos. Me beso lentamente, parecía música, porque todos los besos que me daban eran una melodía. Su aliento era dulce y embriagador. Me tomo por la cintura y yo me agarre de su nuca, acariciando su pelo. Sabía que me tenía que detener, pero no quise hacerlo. Quería quedarme todo el día con Jacob. Pero tenía que hacerme a un lado porque sabía que si no lo hacía él iba a interpretar mal las cosas. Corrí mi cara lentamente y le dije lo que en ese momento sentía.

- Jacob – suspire – sabes que te quiero – Jake mantuvo su mano en mi mejilla – pero necesito pensar, necesito estar sola y tratar de entenderme a mi misma para saber lo que verdaderamente quiero. Bueno, creo que va ser mejor que me vaya.

- ¿Te dije muchas cosas de golpe no? Lamento que te sientas incomoda conmigo, voy a comportarme bien, pero no te vayas- me miro con ojos suplicantes.

- No, no es eso Jacob, es que necesito pensar. Y estando con vos, debo admitir que me siento algo incomoda.

- Te entiendo, se que te pongo nerviosa – me reí y puse los ojos en blanco.


Un buen video con sexies "vampiri-besos" extraidos de las series MoonLigth, Vampires diaries,Twilight,TrueBlood y Vampire knight .

Pero lo mejor aquel beso en la plaza de Volterra.....y en camara lenta ,exquisito !!!



fuente : DiarioTwilight


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